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Una conducción nocturna segura y confortable

Guillermo Ayala García
Optometrista
Opticlinic-Oftalmoclinic

Una vez que llega la época de otoño e invierno, los días se hacen más cortos y, de manera progresiva, anochece con mayor antelación. Esto se acrecienta aún más con el cambio de hora de invierno, que provoca un aumento considerable de horas a oscuras en nuestra vida.

Como humanos somos diurnos, por lo que esta situación nos provoca una serie de efectos negativos: segregamos menos melatonina, lo que reduce nuestro bienestar; podemos observar efectos psicológicos como baja motivación, cansancio, menor energía, irritabilidad, apatía o tristeza; y puede reducir nuestra capacidad de concentración y memoria. Estas consecuencias también se ven reflejadas en el ámbito de la visión, sobre todo en su relación con la conducción.

Los problemas visuales acrecientan los peligros que podemos tener al volante, sobre todo en casos de visibilidad más reducida, como es el caso de la conducción nocturna. Esta baja capacidad visual limita las percepciones, provocando una inadecuada visión de señales y elementos de la vía, distracciones y errores de cálculo en las distancias respecto a otros vehículos. De noche, la agudeza visual del conductor se reduce hasta en un 70% y el sentido de la profundidad es hasta 7 veces menos eficaz. Un conductor con un 50% de agudeza visual requerirá entre 5 y 100 veces más iluminación para detectar un objeto de noche que un conductor con una agudeza del 100%.

Además de acudir periódicamente al optometrista para comprobar el estado de tu visión, para adecuarte a una segura conducción nocturna sigue los siguientes consejos a tener en cuenta para que la experiencia de conducir de noche sea lo más placentera y segura posible:

  • Reduce la velocidad límite. Con el fin de discriminar mejor los elementos de la vía y que puedas ser capaz de reaccionar dentro del campo de iluminación de los faros.
  • Aumenta la frecuencia con la que miras por los espejos retrovisores.
  • Mantén y aumenta la distancia de seguridad que debes de mantener con el vehículo de delante.
  • Descansa el mayor número de horas en trayectos medios y largos para evitar la aparición de fatiga visual.
  • Enciende las luces si no hay sol, aunque parezca que existen suficientes condiciones de iluminación natural.
  • Usa las luces largas pero haz un uso responsable de ellas para que no exista riesgo de deslumbramiento a los vehículos contrarios.
  • Reduce la intensidad de la luz del interior del vehículo, como por ejemplo en el cuadro de instrumentos o en la radio.
  • No existe ninguna gafa de sol que pueda ser usada para conducir de noche. Todos los filtros de categoría 1, 2 y 3 reducen la luminosidad y no están recomendadas para la conducción nocturna.

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